"Jesús puso a las aves del cielo y a las flores del campo como modelos a imitar por los humanos.
Y lo mismo hacía el Maestro, que hablaba muchas veces de la carta que recibió un día de un vecino rico y que decía así:
«Estimado señor:
La presente es para hablarle de la piscina para los pájaros que doné para el jardín del monasterio.
Deseo comunicarle que dicha piscina no debe ser usada por los gorriones».



