"En sus años jóvenes, el Maestro había viajado por todo el mundo.
Hallándose una vez en el puerto de Shangai, oyó un griterío cerca de su barco.
Al mirar hacia allá, vio cómo un hombre, inclinado sobre la borda de un junco cercano, sujetaba por la coleta a otro hombre que se debatía frenéticamente en el agua.
El del junco sumergía al otro de vez cuando en el agua y lo volvía a sacar.
Luego discutían ambos durante un minuto, o algo así, hasta la siguiente zambullida.
El Maestro llamó entonces al grumete y le preguntó de qué discutían.
El muchacho sonrió y dijo: «No discuten, señor. El del junco le pide al otro sesenta yuans por no ahogarle, y éste sólo ofrece cuarenta».
Tras las lógicas risas de los discípulos, el Maestro dijo:
«¿Hay uno solo de vosotros que no ande regateando con la única Vida que hay?»
Y todos guardaron silencio."
Anthony De Mello
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"Aunque no estemos hablando con alguien, leyendo, escuchando la radio, mirando la televisión o interactuando en Internet, la mayoría de las personas no nos sentimos centradas o en calma, porque la radio del PSP (Pensar Sin Parar) sigue sonando en nuestro interior.”
THICH NHAT HANH-SILENCIO



