«Lo malo de ti es que buscas a Dios fuera de ti», dijo el Maestro.
«¿Debo entonces buscarlo dentro?».
«¿Es que no ves que tu dentro, está fuera de ti?», dijo el Maestro.
«Lo malo de ti es que buscas a Dios fuera de ti», dijo el Maestro.
"Cuando alguien se jactó de los logros económicos y culturales de su país, el Maestro, completamente impávido, le preguntó:
"Un discípulo sentía tal veneración por el Maestro que le miraba como si fuera el mismo Dios encarnado.
"Lo que no le gustaba al Maestro de los «activistas sociales» era que buscaban la reforma, no la revolución.