"El discípulo era judío. ¿Qué es lo que debo hacer para ser aceptable a Dios?, preguntó.
¿Y cómo voy a saberlo yo? Respondió el Maestro. Tú Biblia dice que Abraham practicaba la hospitalidad y que Dios estaba con él. Que a Elías le encantaba orar y que Dios estaba con él. Que David gobernaba un reino y que Dios también estaba con él.
¿Y tengo yo alguna forma de saber cuál es la tarea que se me ha asignado?
Sí. Trata de averiguar cuál es la más profunda inclinación de tu corazón, y síguela.»
Anthony De Mello
***
"No encuentro nada que hacer, no busco nada que hacer. Uno está desesperado de sí mismo cuando se aburre. Todo cansa al instante, porque proviene de una iniciativa personal. La ruptura tendrá que venir de fuera.
Se tiene entonces la prueba, inmensa e insoportable, de la pobreza de los propios deseos. El aburrimiento es la insatisfacción repetida a cada segundo, es el hastío de los comienzos: todo cansa nada más empezado, porque lo empiezo yo.
La marcha no es aburrida. Simplemente monótona. Cuando se camina, se va a alguna parte, se está en movimiento, el paso es uniforme. En la marcha hay demasiada regularidad, demasiada movilidad pautada como para provocar el aburrimiento, que se alimenta de una agitación vacía (cuando el alma da vueltas sin nada que hacer en un cuerpo inmóvil).»
Se tiene entonces la prueba, inmensa e insoportable, de la pobreza de los propios deseos. El aburrimiento es la insatisfacción repetida a cada segundo, es el hastío de los comienzos: todo cansa nada más empezado, porque lo empiezo yo.
La marcha no es aburrida. Simplemente monótona. Cuando se camina, se va a alguna parte, se está en movimiento, el paso es uniforme. En la marcha hay demasiada regularidad, demasiada movilidad pautada como para provocar el aburrimiento, que se alimenta de una agitación vacía (cuando el alma da vueltas sin nada que hacer en un cuerpo inmóvil).»
Andar-Una filosofía-Fréderíc Gros

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