domingo, 29 de julio de 2018

Guía diaria para acompañarnos en el camino





”...ni en teorías...


Un director de empresa que acababa de asistir a un seminario sobre “motivación” llamó a un empleado a su despacho y le dijo: “De ahora en adelante, se le permitirá a usted planificar y controlar su propio trabajo. Estoy seguro de que eso hará que aumente considerablemente la productividad”.


“¿Me pagarán más?”, preguntó el empleado.


“De ningún modo. El dinero no es un elemento motivador, y usted no obtendría satisfacción de un simple aumento de salario”.


“Bueno, pero, si aumenta la productividad, ¿me pagarán más?”.


“Mire usted”, dijo el director. “Evidentemente, usted no entiende la teoría de la motivación. Llévese a casa este libro y léalo: en él se explica qué es lo que realmente le motiva a usted”.


Cuando el empleado salía del despacho, se detuvo y dijo: “Y si leo este libro, ¿me pagará más?”.


Anthony De Mello




***











"La comunión eucarística nos ofrece la posibilidad de entrar en uno de los modos más profundos y reales de unión con Jesucristo; y, como toda gracia, aunque tiene eficacia por sí misma, desarrolla esa eficacia en función de nuestra disposición. 


Por eso, la intensidad con la que participamos en la celebración de la eucaristía y el recogimiento con el que acogemos al Señor en la comunión, nos permiten recibir más plenamente los beneficios de una de las gracias más extraordinarias que Dios nos da. 


Y para aprovecharla al máximo hemos de tratar de mantener este recogimiento después de la comunión y de la misa, haciendo de este momento uno de los más intensos e importantes de la jornada; bien entendido que esta importancia no significa que tenga que ser ésta una oración «fácil», dado que la presencia «sacramental» del Señor en nosotros no es sensible y sólo la percibimos en pura fe.»


Fundamentos-Contemplativos en el mundo



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