”...ni en palabras...
“Ardo en deseos de aprender la espiritualidad”, le dijo un vecino al mullah Nasrudin. “¿Querrías venir a mi casa y hablarme de ello?”.
Nasrudin no quiso comprometerse, porque, aun cuando veía que aquel hombre era algo más inteligente que la mayoría, también se daba cuenta de que abrigaba la ilusión de que el misticismo puede transmitirse con palabras.
Algunos días más tarde, el vecino le llamó a gritos desde la terraza: “¡Mullah, ¿podrías ayudarme a soplar mi fuego?; las brasas se están apagando!”.
“¡Naturalmente que si!”, dijo Nasrudin. “¡Tienes a tu disposición mi aliento: ven a mi casa y toma todo lo que puedas!”.
Anthony De Mello
"Finalmente, los últimos momentos del día son muy apropiados para vivir una presencia particularmente cálida del Señor, para gozar de una especial intimidad de amistad con Él y recapitular el día en su presencia.
Es conveniente programar una semana de Ejercicios espirituales al año, un día de retiro mensual y un día a la semana donde se intensifique más la oración.
Pero todo ello no dará fruto si no existe una seria y amorosa fidelidad al plan diario. Sin un ritmo continuo de oración, las ocasiones extraordinarias para orar perderán la necesaria conexión con el resto de la vida y quedarán sin el fruto que Dios espera.»
Fundamentos-Contemplativos en el mundo

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