"Un profesor de filosofía en París se autoproclamó un día como el hombre más importante del mundo, y procedió a demostrárselo a sus alumnos del siguiente modo.
“¿Cuál es la nación más importante del mundo?”.
“Francia, naturalmente”, respondieron todos.
“¿Y cuál es la ciudad más importante de Francia?”.
“París, obviamente”.
“¿Y acaso no es su universidad el lugar más importante y sagrado de París? Por otra parte, ¿quién puede poner en duda que el más importante y más noble departamento de cualquier universidad es su departamento de filosofía?
Y decidme: ¿quién es el jefe del departamento de filosofía?”.
“Usted”, dijeron todos a coro.
Anthony De Mello
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"Y junto a Jesús y María, no podemos olvidar al otro miembro de la familia de Nazaret: José, que tiene un puesto único e insustituible en la historia de la salvación.
Fue el hombre que aceptó el plan de Dios con gran generosidad y adoptó al Hijo de Dios como propio.
Por eso no podemos reducirlo, como se hace con frecuencia, a la figura de un mero espectador de algo que no le afecta y con el que no sabemos qué hacer; de modo que, para quitarlo de escena pronto, lo convertimos en un anciano y le hacemos morir enseguida.
Es cierto que apenas sabemos de José; pero lo poco que conocemos de él nos descubre que era «justo» (cf. Mt 1,19); es decir, un hombre de Dios, verdaderamente bueno, que supo adaptarse totalmente a los planes que Dios le trazaba; que vivió en fidelidad a esos planes en medio de las dificultades de una vida ordinaria, de trabajo y pobreza.»
Fundamentos-Contemplativos en el mundo

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