«Vuestros líderes religiosos están tan ciegos y confundidos como vosotros», dijo el Maestro.
«Cuando tienen que hacer frente a los problemas de la vida, lo más que proponen son respuestas sacadas de un Libro.
Pero la Vida es demasiado grande como para caber en un libro».
Y para ilustrarlo contó el caso del atracador que dijo a su víctima: « iEsto es un atraco!
Deme todo el dinero que lleva encima; de lo contrario. . . »
«De lo contrario, ¿qué?»
«¡Hombre, no me aturulle usted. . . : éste es mi primer trabajo. . . !».

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