"En cierta ocasión, hablaba el Maestro de la idea hindú de que toda la creación es leela», un juego de Dios, y de que el universo es su patio de recreo.
Y decía también que el fin de la espiritualidad es convertir toda la vida en juego.
Aquello le pareció demasiado frívolo a un puritano visitante, que preguntó:
«Entonces, ¿no hay lugar para el trabajo?».
«¡Por supuesto que lo hay!
Pero el trabajo sólo se hace espiritual cuando se transforma en juego», respondió el Maestro.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario