"En ocasiones los ruidosos visitantes ocasionaban un verdadero alboroto que acababa con el silencio del monasterio.
Aquello molestaba bastante a los discípulos; no así al Maestro, que parecía estar tan contento con el ruido como con el silencio.
Un día, ante las protestas de los discípulos, les dijo:
El silencio no es la ausencia de sonido, sino la ausencia de ego.»
Anthony De Mello
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"No se requiere ningún conocimiento especializado o entrenamiento antes de comenzar la Oración de Jesús. Basta decir al principiante: «Simplemente empieza. Para andar, es preciso dar un primer paso; para nadar se debe uno echar al agua.
Es lo mismo con la Invocación del Nombre. Empieza a pronunciarlo con adoración y amor. Aférrate a él. Repítelo.
No pienses que estás invocando el Nombre; piensa sólo en Jesús. Di su Nombre lentamente, suavemente y tranquilamente.» («Un monje de la Iglesia Oriental»)
Es lo mismo con la Invocación del Nombre. Empieza a pronunciarlo con adoración y amor. Aférrate a él. Repítelo.
No pienses que estás invocando el Nombre; piensa sólo en Jesús. Di su Nombre lentamente, suavemente y tranquilamente.» («Un monje de la Iglesia Oriental»)
Kallistos Ware-El poder del Nombre

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