jueves, 19 de julio de 2018

Guía diaria para acompañarnos en el camino





"La familia se había reunido para cenar, y el hijo mayor anunció que iba a casarse con la vecina de enfrente.


“¡Pero si su familia no le dejó una perra...!”, objetó el padre.


“¡Ni ella ha sido capaz de ahorrar un céntimo!”, añadió la madre.


“¡Y no sabe una palabra de fútbol!”, dijo el hermano pequeño.


“¡Jamás he visto a una chica tan cursi!”, dijo la hermana.


“¡No sabe más que leer novelas!”, dijo el tío.


“¡No tiene gusto para vestir!”, dijo la tía.


“¡Se lo gasta todo en maquillaje!”, dijo la abuela.


“Todo eso es verdad”, dijo el muchacho. “Pero tiene una enorme ventaja sobre todos nosotros”.


“¿Cuál?”, exclamaron todos.


“Que no tiene familia”.


Anthony De Mello




***










"La vida contemplativa exige vivir en gozosa penitencia y en libre austeridad. Esto se concretará en un estilo de vida determinado, caracterizado, entre otras cosas, por la austeridad de vida, así como la sobriedad en la comida o en el descanso. 


La actitud del que busca la identificación con el Señor debe llevarle a preferir antes pasar necesidad que vivir en la comodidad, para asemejarse lo más plenamente posible a Él. 


Y todo ello como renuncia y despojo que expresan la aceptación que uno ha hecho de perderlo todo «con tal de ganar a Cristo» (Flp 3,8) y vivir la verdadera vida y la perfecta alegría.


No se puede entrar en la auténtica vida contemplativa si no es pagando el precio de morir a uno mismo, aceptando valientemente el dejarlo todo y perder la vida para encontrarla en Dios, desapegándose del mundo para poder apegarse a Dios.”


Fundamentos-Contemplativos en el mundo


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