"La Verdad no se encuentra en fórmulas...
Un hombre que tomaba el té con un amigo en un restaurante estaba mirando fija y detenidamente su taza.
De pronto dijo con aspecto resignado: “¡Ah, mi querido amigo, la vida es como una taza de té...!”.
El otro, tras considerarlo unos instantes, se quedó mirando fija y detenidamente su taza de té y luego preguntó: “¿Por qué? ¿Por qué es la vida como una taza de té?”.
“¿Cómo voy yo a saberlo?”, dijo el primero. “¿Acaso soy yo un intelectual?”.
Anthony De Mello
"Por el contrario, quien está realmente convencido del amor que Dios nos tiene se siente fuertemente impelido a corresponder a ese amor con la entrega más generosa y apasionada, en lugar de refugiarse en él para justificar su mediocridad.
Evidentemente hemos de distinguir en este punto entre la debilidad y la infidelidad.
El pecado de debilidad suele ser circunstancial y manifiesta principalmente la fragilidad de la condición humana; y, aunque suponga una ofensa a Dios y una pérdida de su gracia, no suele afectar a la esencia de la relación con Dios.
Sin embargo el pecado de infidelidad afecta a la esencia de la relación con Dios porque supone una manipulación de la gracia y de la verdad para justificar la propia infidelidad.»
Fundamentos-Contemplativos en el mundo

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